
Después de casi un mes sin entrenar en serio y saliendo sólo dos días durante la semana anterior decido correr la media de Oviedo. Este parón hizo que llegase sin preparación suficiente y sin el punto necesario, además de con unos kilos de más. Salí delante del todo, entre la gente que se jugaba los campeonatos que se disputaban ese día. Empecé a correr y enseguida me dí cuenta de que mi ritmo no tiene nada que ver con el ritmo de los que llevan años corriendo y además son buenos en esto. Me pasaron todos. No hubo nadie a quien adelantar desde el principio hasta el final. Fue bastante desmoralizador. Pero también hizo que llevase un ritmo alto sobre todo al principio y desde el 13 al 17. Si no llega a ser por esos ritmos altos no hubiese mejorado la marca. Aunque, también, si no llega a ser por esos ritmos altos no tendría hoy las piernas tan doloridas que cuando me bajo del coche parezco robocop y no el de la canción. Espero que la siguiente, este sábado en Turón, se me dé mejor. También es más corta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario